BUSHIDO.

 

 El bushido, literalmente camino del guerrero, es un compendio de valores morales y obligaciones propios de los samurai, que paradójicamente a pesar de su nombre, bushi(guerrero) do (camino)y ciñéndonos a la descripción cronológica citada en la historia de los samurai, serán estos últimos quienes desarrollen realmente y de forma plena este código mas que los bushi.

 

 El bushido como tal apareció en el S. XVII, concretamente en el escrito de Yamanaga Soko del año 1670, en el se fijaban los principios éticos por los cuales un samurai profesaba lealtad a su señor y los valores morales por los cuales su vida debía discurrir, incurriendo en grave deshonor si estos valores no eran respetados

 

 Históricamente los valores del bushido son muy remotos y sería muy difícil señalar un punto exacto en el cual ubicar el comienzo de este código de conducta, pues se puede asegurar que era una tradición que se transmitía de forma oral en sucesivas generaciones y sus evidencias escritas son inexistentes. Las primeras reglas de los bushi datan del periodo Heian, del código de conducta de los distintos clanes guerreros que pudieron ser unificados en un compendio que todo bushi debería conocer y respetar.

 

 A mediados del periodo Kamakura esta serie de códigos transmitidos de forma oral se convirtieron en la base sobre la que se iría fundamentando el bakufu del clan Minamoto, convirtiendose de este modo en una regla establecida para todos los bushi. El carácter de este código se creó partiendo de las bases que fundamentaban la gran disciplina que regía la formación del bushi, Kyûba no Michi, arquería a caballo, y de las influencias de las distintas escuelas de budismo Zen, que poco a poco irían calando de forma notable en la personalidad y forma de actuar del guerrero, reforzando sus principios éticos y morales consolidando finalmente un dogma que seguirían todos los bushi a partir del S.XIII.

 

 No sería hasta el S.XVII con la introducción de las ideas neoconfucionistas , en el que el código de los bushi, conocido como Tsuwamono no Michi, pasase a ser codificado por Yamanaga Sôko con el nombre de Bushido. El bushido viviría una gran crisis con la caída del shogunato Tokugawa, aunque sería recuperado de forma ferviente por la clase militar hasta finales de la II guerra mundial, momento en el cual volvería a caer en el olvido aunque en la actualidad sobrevive y reinterpretado tiene un lugar en la sociedad nipona, siendo sus valores modelos por los cuales se rigen muchas personas y grandes empresas.

 

 

                                                                                 Texto de: Antonio Clemente.

     

                                                                                              5- Junio- 2010.

 

LOS PRINCIPIOS.

 

1. GI - Honradez y Justicia.  

Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.

Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia.

Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

 

 2. YU - Valor Heroico.

Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.

Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte.

Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

 

3. JIN – Compasión.  

Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos.

Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

 

4. REI – Cortesía.  

Los samurai no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales.

Un samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.

 

5. MEYO – Honor.

El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad.

No puedes ocultarte de ti mismo.

 

6. MAKOTO - Sinceridad Absoluta  

Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará.

No ha de "dar su palabra." No ha de "prometer." El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.

Hablar y Hacer son la misma acción.

 

7. CHUGO - Deber y Lealtad  

Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan.

Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel.

Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya. Cuidado con el camino que sigues.

 

 

ALGUNOS COMENTARIOS DE MIRUMOTO JINTO, RIKUGUNSHOKAN DEL CLAN DEL DRAGÓN, SOBRE EL CÓDIGO DE BUSHIDO:

  

Sobre el valor:

 El camino del valiente no sigue los pasos de la estupidez.

 

Sobre la lealtad:

 Un perro sin amo vagabundea libre. El halcón de un Daimyo (Señor Feudal) vuela más alto.

Solo hay una lealtad superior a la del samurai hacia su Daimyo: la del Daimyo hacia sus súbditos.

 

Sobre el Respeto:

 Un alma sin respeto es una morada en ruinas. Debe ser demolida para construir una nueva.

 

Sobre la Excelencia:

 La perfección es una montaña inescalable que debe ser escalada a diario.

 

Sobre la Venganza:

 La ofensa es como un buen haiku (Breve poema japonés de tres versos): puede ignorarse, desconocerse, perdonarse o borrarse, pero nunca puede ser olvidada.

 

Sobre la Espada:

 Mi hoja es mi alma. Mi alma pertenece a mi Daimyo. Ultrajar mi hoja es afrentar a mi Daimyo.

 

Sobre el Honor:

 La muerte no es eterna; el deshonor, sí.

 

Sobre la Muerte:

 El samurai nace para morir. La muerte, pues, no es una maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida.

 

 

EL CREDO DEL SAMURAI

 

 No tengo parientes, Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.

 No tengo hogar, Yo hago que el Tan T'ien lo sea.

 No tengo poder divino, Yo hago de la honestidad mi poder divino.

 No tengo medios, Yo hago mis medios de la docilidad.

 No tengo poder mágico, Yo hago de mi personalidad mi poder mágico.

 No tengo cuerpo, Yo hago del estoicismo mi cuerpo.

 No tengo ojos, Yo hago del relámpago mis ojos.

 No tengo oídos, Yo hago de mi sensibilidad mis oídos.

 No tengo extremidades, Yo hago de la rapidez mis extremidades.

 No tengo leyes, Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.

 No tengo estrategia, Yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para restituir la vida mi estrategia.

 No tengo ideas, Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.

 No tengo milagros, Yo hago de las leyes correctas mis milagros.

 No tengo principios, Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.

 No tengo tácticas, Yo hago del vacío y la plenitud mis tácticas.

 No tengo talento, Yo hago que mi astucia sea mi talento.

 No tengo amigos, Yo hago de mi mente mi amiga.

 No tengo enemigos, Yo hago del descuido mi enemigo.

 No tengo armadura, Yo hago de la benevolencia mi armadura.

 No tengo castillo, Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.

 No tengo espada, Yo hago de mi No mente mi espada.

 

HISTORIA DE HAGAKURE.

 

  En 1716, mediado el período Genrokû, un vasallo del clan Nabeshima, Yamamoto Tsunetomo, empezó una serie de conversaciones con un compañero Samurai llamado Tashiro Tsuramoto. Entre ambos y por iniciativa de este último se propusieron la redacción, por escrito, de un conjunto de consejos de principios de conducta por los que debi eran regirse los guerreros del clan Nabeshima.

 

En el transcurso de 7 años, Tashiro Tsuramoto compuso una obra de 11 tomos donde se encontraban reunidas cerca de 1.300 historias y pruebas que ilustraban las cualidades ejemplares que debían poseer los samurais del clan Nabeshima. Pero su particularidad más característica y más notable era la definición, que por primera vez se daba, de Bushidô como una vía que le conducía infaliblemente a la muerte, último fin de todo guerrero. Este principio quedará ilustrado por la frase célebre " entonces comprendí que la auténtica vía del Samurai residía en la muerte "

   

 

 

 Durante casi 150 años, esta obra permanecerá como propiedad exclusiva del clan Nabeshima. Es en la restauración Meiji el momento en el cual tal obra se dio a conocer al conjunto de la nación japonesa. Primero fue rechazado por la élite de Meiji que veía en él un freno a la modernización del Japón, al contrario elHagakure fue glorificado, por la facción militarista que gobernó Japón hasta 1945. Pero después de la derrota en la guerra, y a pesar de la admiración que le profesaba el escritor Mishima Yukio, el Hagakure fue casi totalmente olvidado en Japón.

 

LOS PRINCIPIOS DEL HAGAKURE:

Las tres grullas del clan Nabeshima.
Las tres grullas del clan Nabeshima.

 

 

Los principios del Hagakure se distinguen de los de Bushidô. Mientras que este último pretendía construir la ética moral de la función Samurai, el Hagakure era una doctrina de formación personal del guerrero. Orientando sobre los esfuerzos y el perfeccionamiento, sus principios podían ser aplicados en la vida de cada día

 

El fin más importante de Hagakure era reexplicar la primera misión del Samurai: desempeñar su misión sin preocuparse de su propia vida. Debía así prepararse lo más completamente posible con el fin de cumplir su destino, y pues aceptar a su propia muerte para lograr su fin. Los consejos del Hagakure pues fueron centrados sobre la preparación tanto física (entrenamiento a las artes marciales, la resistencia) como moral (estrategia militar, control de sí toda circunstancia, formación).

 

Al final, el Hagakure sería un código bastante estricto de la ética personal del guerrero. Pone por delante el grado elevado de autoexigencia, predicando el esfuerzo y la mejora permanente del Samurai.